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ESPONDILOLISTESIS

Consiste en un deslizamiento de una vértebra sobre otra. Existen dos tipos según se deslice hacia adelante (“anterolistesis”) o hacia atrás (“retrolistesis”), y se clasifica en cuatro grados en función del grado de desplazamiento.
En los niños, la espondilolistesis generalmente ocurre entre la quinta vértebra lumbar y la primera vértebra sacra. A menudo se debe a una anomalía congénita en esa área de la columna o a una lesión repentina (traumatismo agudo).
Algunas causas de la espondilolistesis abarcan enfermedades óseas, fracturas traumáticas y fracturas por sobrecarga, que comúnmente se ven en los gimnastas. Ciertas actividades deportivas, como la gimnasia o el levantamiento de pesas ponen mucha tensión sobre los huesos en la región lumbar. Estas actividades también requieren que el atleta constantemente estire (extienda) demasiado la columna vertebral, lo cual puede llevar a una fractura por sobrecarga en uno o ambos lados de la vértebra. Este tipo de fractura puede provocar que una vértebra se debilite y se desplace de su lugar.
En general, las espondilolistesis de grados I y II no suelen ser causa de dolores. Son un hallazgo casual en una radiografía y está demostrado que es un error operarlas si no provocan problemas.
Aunque no siempre lo hacen, las espondilolistesis de grado III o IV pueden provocar dolor de espalda. Si llegan a provocar compresión nerviosa también pueden causar pérdida de fuerza importante o progresiva, o dolor irradiado a las piernas.
Los síntomas pueden serr:

  • Lumbago
  • Tensión muscular (tendones de la corva tensos)
  • Dolor en los muslos y en los glúteos
  • Rigidez
  • Sensibilidad en el área del disco desplazado

Las espondilolistesis de grados I y II no suelen dar problemas, y está demostrado que es un error operarlas cuando no los causan. El ejercicio físico adaptado a cada paciente en función del nivel de la columna en la que esté la espondilolistesis, su tipo y grado, puede ser eficaz para detener su eventual progresión. Primero se ensayan los tratamientos no quirúrgicos. Esto puede incluir:

  • Antiinflamatorios
  • Un corsé rígido
  • Fisioterapia

La cirugía para fusionar los discos desplazados puede ser necesaria si se presenta dolor intenso que no mejora con tratamiento, una luxación grave de la vértebra o cualquier cambio neurológico. Tal cirugía tiene una tasa mayor de lesión al nervio que la mayoría de las cirugías de artrodesis vertebral. Después de la cirugía, se puede usar un corsé o una férula de yeso.La mayoría de los casos responden bien a la medicación o fisioterapia sin necesidad de tratamiento quirúrgico.

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